27 abril 2018

RIERA DE VILARDELL (Ripoll - Ripollès)


Esta mañana nos vamos hasta Ripoll a investigar otra riera a la que tengo en mi lista de rutas pendientes, la Riera de Vilardell, una pequeña riera con cinco preciosos saltos de agua y unas piscinas naturales muy bonitas.


Para llegar al punto donde aparcaremos el coche, tenemos que ir hasta Ripoll por la C-17, pasamos la primera rotonda y al llegar a la segunda rotonda tomaremos la quinta salida dirección Engordans / Ciutat Jardí, subimos rectos por el Carrer Sant Amand, y cuando lleguemos a un ceda el paso, justo donde nos quedan unas casas delante nuestro, giraremos a la derecha para subir por el Carrer Ciutat Jardí. El Carrer Ciutat Jardí sube haciendo una curva hacia la izquierda donde veremos que hay una farola en medio de la carretera, justo allí vemos que a nuestra izquierda sube otra calle, el Carrer Montserrat, ahora tenemos que seguir por esta calle sin abandonarla durante aproximadamente 1,4 kilómetros y llegaremos a un punto donde a mana derecha de la pista de tierra hay una enorme zona para aparcar los coches. El Carrer Montserrat al poco de dejar las casas se convierte en una pista de tierra por la que con precaución se puede circular bien.


La zona donde podemos dejar los coches está a la derecha de la pista de tierra y es muy grande.


Una vez que nos preparamos para empezar la ruta, volvemos a bajar hasta la pista de tierra y ahora seguiremos por ella pero a pie. Si no tenemos ganas de hacer la ruta andando y ir hasta los saltos de agua para darnos un chapuzón, lo típico del verano y los calores, podemos seguir con el coche hasta el último de los saltos que veremos en la ruta subiendo por la Riera de Milany y dejar el coche al pasar el puente que supera la riera.


Apenas hemos andado unso 175 metros y llegamos a la Ermita del Remei, a la que nos podemos acercar para darle un vistazo.


Continuamos avanzando por la pista de tierra, el Camí de Ripoll a Les Lloses, y a nuestra derecha vemos un campo lleno de vacas, algunas se nos quedan mirando con cara de preguntarse ¿dónde va esta gente a estas horas? jejeje.


Jorge con Bruce y Uma a lo lejos. El cable para el ganado está electrificado y da buenos chispazos, Barbie puede dar buena fe de ello, se llevó un buen calambrazo por acercarse a donde no debía.


En el camino observamos marcas amarillas.


Entramos al Barri del Remei i els Brucs, un pequeño barrio alejado del nucleo urbano de Ripoll que cuenta con su propio alcalde de barrio, curioso no?


Nada más entrar en el barrio de El Remei i Els Brucs, vemos un cartel que nos indica la dirección a seguir para llegar hasta El Mir, otro punto de paso de la ruta, así que seguimos caminando recto por donde veníamos.


Nada más salir del barrio de El Remai i els Brucs, a mano izquierda vemos el Puig dels Brucs, una pequeña montaña de 832 metros donde hay una preciosa masía. Dos imponentes mastines vigilaban el camino de acceso a la masía, cuando pasamos con nuestros perretes se pusieron un poco a la defensiva, pero por suerte para nosotros no llegaron a bajar hasta el camino, se quedaron cerca de la masía, así que si vais con perros, cuando paséis por aquí mejor que los llevéis atados.



Dejamos el Puig dels Brucs detrás nuestro y seguimos avanzando por el camino hasta llegar a una bifurcación, por la derecha subiríamos hasta el Puig del Catllar y Santa Maria del Catllar muy alejados de nuestro objetivo de hoy, así que seguimos por la izquierda dirección a El Mir.


Marc y Jorge con Maya, Bruce y Uma.


Avanzamos y a nuestra derecha veremos El Mir, una masia de piedra con registros históricos del año 1366 que actualmente es una casa rural.


Pasamos El Mir y a nuestra izquierda vemos una puerta metálica con una marca amarilla, no cometáis el error de entrar y bajar por el camino que hay, está totalmente vallado y no podréis llegar a ninguna parte, hay que seguir caminando por la carretera.


Al poco de dejar la puerta metálica con la marca amarilla detras nuestro, la carretera deja de estar asfaltada para convertirse en una pista de tierra.


Dos chicas a caballo pasar junto a nosotros.


Llegamos a un punto donde en la derecha de la carretera hay una enorme piedra y a la izquierda hay un camino, aquí dejaremos la pista y seguiremos por ese camino.


Como referencia del camino, a los pocos metros hay un cable para evitar que se escape el ganado, que tendremos que quitar para pasar y volver a colocarlo de nuevo.


Otra referencia para cerciorarnos que vamos por el buen camino es que a nuestra izquierda veremos una cruz amarilla pintada en el tronco de un pino.


Avanzamos unos 150 metros por este camino y llegamos a una pequeña explanada donde está la parte más liosa de la ruta. Si llevamos el track en un gps no hemos de tener problemas, pero si no, tenemos tres opciones, rectos tal cual vamos, por un senderito que baja entre los árboles un poco a la derecha del camino que sigue recto al que estamos ahora o girar casi 180º y seguir por otro camino ancho y que parece el más lógico. Tenemos que ir por el senderito que baja a la derecha del camino donde estamos ahora. Este sendero por el que tenemos que ir apenas son 100 metros de bajada hasta llegar al siguiente punto donde volveremos a girar. Lo dicho, gps, o mapa de la ruta y de la zona para no liarnos.


Después de superar este lioso tramo de la ruta, bajaremos por un camino que hay entre los árboles a nuestra izquierda. Bajaremos por este camino durante unos 300 metros hasta salir al cauce la Riera de Vilardell.


Una vez que llegamos a la Riera de Vilardell, la tendremos que cruzar por donde mejor veamos para ir hasta la otra orilla y seguir con un estrecho sendero trazado por los animales de la zona y poco pisado que va paralelo a la riera hasta que volvamos a salir a otra playita de la riera, nuestra opción en este caso fue seguir a los perros por donde iba ellos son los más listos en estos casos y los primeros en encontrar el camino correcto. Aquí en la foto Jorge que ya cruzó la riera esperando a que Brue y Uma se decidan.


El sendero que va paralelo a la riera apenas son 125 metros y en un plis podemos salir de nuevo al agua. Un selfie con los perros haciendo de las suyas en el agua.


Si seguimos subiendo por el cauce llegaremos al primer salto de la riera, pero para eso nos tendremos que mojar un poco los pies. Si es verano o hace calor la verdad es que no importa, casi que hasta apetece, pero si hace fresquete ... como que igual podemos pasar de ir a ver el primer salto.


Dejamos la comodidad de esta playita y cruzamos el cauce para continuar explorando la ruta, así que buscamos un punto donde no hay mucha agua apenas un par de dedos de profundidad y lo aprovechamos para chuzar a la otra orilla.


Una vez que estamos en la otra orilla de la Riera de Vilardell, un camino se adentra entre la espesa y lacerante vegetación, es un tramo muy cortito de apenas unos 100 metros y un poco perdedor ya que tanta vegetación nos puede desorientar y liarnos ya que no hay ninguna señal. Como referencia, a nuestra izquierda veremos los restos de un muro de piedras, seguiremos paralelos a este muro lo máximo que podamos y que nos permita la vegetación hasta que a mano derecha veamos un caminito que sube con bastante pendiente, esa es nuestra vía de escape de este laberinto de plantas.


La subida es cortita, unos 50 metros, pero tiene bastante pendiente y nos tendremos que ayudar un poquito con las raíces y tronquitos que hay junto a este camino de subida. Aquí Jorge y sus dos bestias urbanitas armándose la picha un lío para subir jejeje.


Cuando llegamos al final de esta subida nos encontramos con otro cable para evitar que el ganado pase, por suerte para nosotros no tenía corriente.


Tras la subida salimos a una ancha pradera donde seguiremos rectos durante unos 100 metros hasta que veamos un camino que baja por la izquierda.


La entrada a este camino tiene otro cable para evitar que el ganado baje hasta la riera, así que nos toca volver a quitarlo para pasar y después volver a dejarlo como estaba.


El camino de bajada hasta la riera apenas tiene unos 60 metros y se baja sin mucha dificultad.


Una vez en la Riera de Vilardell tenemos varias opciones, cruzarla y seguir por un cómodo camino que va por su derecha orográfica, el lado derecho si miramos en la dirección que baja el agua, o si tenemos un poco de ganas de aventura podemos ir buscando zonas donde el agua cubra muy poquito y seguir avanzando por el cauce hasta llegar al segundo salto de agua, esta opción solo la aconsejo con buen tiempo y calorcito, si subimos por el cauce hay un tramo en el que el agua nos llegará un poco más arriba de la rodilla, así hoy todos cruzamos a la otra orilla y vamos unos metros por el camino fácil.  


A los pocos metros de ir por el camino paralelo a la riera, Marc y Barbie ven un sitio por el que bajar nuevamente hasta el agua, y sin pensárselo dos veces van directos al agua.


En esta parte de la riera el agua cubre muy poquito, dos o tres dedos, así que me atrevo a seguir subiendo por el cauce para llegar hasta el salto de agua que hay unos metros más arriba.


El segundo salto de la Riera de Vilardell, una preciosidad con aguas totalmente cristalinas, se pueden ver a los peces nadar en el agua, lástima del cafre que hizo una enorme pintada azul en las rocas, se podría haver pintado su #**%& en vez de fastidiar la belleza del lugar.


Una vez que hemos visto el segundo salto, vamos hasta la orilla a buscar el camino, pero para llegar tendremos que subir por una cuesta muy empinada y resbaladiza a más no poder por las hojas y barro que hay, Barbie subió con un poco de problemas, con eso os lo digo todo, yo me tuve que ayudar con todo lo que pillaba a mano. No es mucha distancia, unos 20 metros, pero vaya 20 metros.


De nuevo en el camino, se acabó hacer el cabra por hoy por caminos de subida o bajada a la riera, ahora toca seguir por el "buen camino" a buscar más saltos de agua.


El camino nos lleva directamente a la cabecera del tercer salto de agua. Si miramos bien antes de llegar al salto de agua, hay algún que otro corriol para cabras que nos lleva hasta el agua, como ya tuve bastante con la subidita del segundo salto, me dí por contento con ver el salto desde arriba. Ahora el camino nos obliga a cruzar el agua para continuar por la otra orilla, se puede pasar perfectamente sin problemas y el camino no tiene perdida, solo hay que seguirlo.


No andamos ni 50 metros desde que pasamos a la otra orilla en el tercer salto y llegamos a otra zona muy chula donde merece la pena estar un ratito para llenarte con su belleza.


El cuarto salto de agua de la Riera de Vilardell. También tiene una preciosa piscinita natural donde darnos un buen baño cuando haga calor.


En la derecha orográfica vemos los restos del Molino de Vilardell. Barbie aprovecha el descanso que nos tomamos para darse unos cuantos bañitos.


Para continuar con la ruta tenemos que pasar a la otra orilla de la riera y no nos queda otra que atravesarla por encima de unas piedra que hay en el cauce. Todos estamos atentos al que pasa a ver si se resbala y se cae al agua y así pegarnos unas buenas risas a costa del otro jajajaja, por suerte para él, nadie acaba remojado.


Jorge contento y feliz después de haber cruzado por encima de las piedras sin haberse caído, es todo un campeón, se queja muchísimo pero cuando quiere y la da la gana, puede con todo jejeje.


El camino pasa junto a la antigua entrada al molino, nosotros seguimos adelante. Ahora tenemos dos opciones, una es seguir por el camino, que nos llevará directos hasta la cabecera del quinto y último salto de agua que veremos hoy o la otra es buscar algún caminucho que nos baje hasta el agua y subir por ella por donde mejor veamos y podamos, Jorge elige la opción uno, Marc y yo ... a lo cabra!!! jejeje


Rápidamente vemos un camino que baja directo al agua, nos metemos y subimos por el cauce pisando las piedras para llegar al quinto salto de agua de la Riera de Vilardell, otra preciosidad que nos ofrece la naturaleza.


Otro caminucho para cabras que hay en la izquierda orográica, nos saca del quinto y último salto y nos lleva al camino de regreso, subimos unos 50 metros del camino para llegar a un puente que hay más arriba donde nos juntaremos con Jorge, Bruce y Uma.


Llegamos al puente y último punto de acceso a la Riera de Vilardell, Jorge ya estaba con Bruce y Uma, así que empezamos el regreso para llegar al coche. Maya se mira el agua de lejos, no le apetece nada mojarse así que le ladra unas cuantas veces y se da media vuelta, esta perra es la leche juas juas juas.


El camino de regreso no tiene pérdida, solo hay uno, así que toca caminar por él sí o sí.


Son casi tres kilómetros desde el puente hasta los coches, así que a tomárselo con calma, el sol está empezando a apretar de lo lindo y ya no nos podemos refrescar como en la riera, así que chino chano y ya llegaremos.


Jorge tomándose un descansito, en realidad lo hizo para que Bruce y Uma se tomaran un descanso jijiijiji, esa excusa no me la sabía.


Al llegar junto a El Mir vemos a un burrito pastando plácidamente en su campo, ya nos queda poquito para llegar al coche y finalizar la ruta, así que a disfrutar del paisaje. Una ruta en la que vamos a combinar el caminar por el bosque y por una riera, y si es la época y nos apetece, nos podemos dar un chapuzón refrescante en sus cristalinas aguas.





             

           FOTOS                            DESNIVEL                             MAPA                           TRACK GPS


Distancia: 7 kilómetros.
Desnivel: 170 metros.
Duración: 3 horas.

 
 

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