sábado, 2 de julio de 2016

BARRANC DEL RIQÜERNA (Cabdella - Pallars Jussà)


Ya solo nos quedan tres barrancos para terminar el libro de Gorgs 2016, así que vamos a por el Barranc de Riqüerna. Lo hemos dejado para el final porque es un barranco que normalmente va muy fuerte de agua y ahora parece que se va a dejar tratar un poco.


Desde Senterada, giraremos a la derecha para seguir por la L-503 hasta llegar a Cabdella.


Una vez en Capdella, aparcaremos el coche en una pequeña plaza que hay a la izquierda de la carretera, o en caso de que ésta esté llena, unos metros más abajo, junto al punto de información hay un sitio muy grande para dejar el coche.


Tal cual dejamos el coche, subimos por entre las calles de Cabdella arriba hacia la izquierda.


Iremos a buscar el camino que lleva hasta el Port de Rus / Taüll.


La primera parte de este camino es un suave ascenso que transcurre a la sombra de los árboles, luego la cosa cambia un poquito.


Cuando salimos a campo abierto, estaremos atentos a las marcas amarillas del sendero. Veremos un poste de madera con la señal.


Unos pocos metros más por delante, una piedra que señaliza un giro en el camino hacia la derecha, aquí será donde dejaremos el sendero para bajar por los campos de nuestra izquierda hasta llegar al Riqüerna.


Nada más llegar a la orilla nos pondremos el equipo completo de barrancos y empezaremos el descenso por las frías y resbaladizas aguas del Riqüerna.


Al principio tenemos unos cuantos resaltes y destrepes con un agua que nos dará una idea de la fuerza que llevará el barranco.


Llegamos a una pequeña presa.


David pasa la presa por la boca que tenía agua, sino hubiera sido muy aburrido jejeje.


Resaltes a lo burro.


Por si no hemos tenido suficientes, más resaltes, y el agua que empuja de lo lindo.


Por fin llegamos al primer rápel del barranco.


En medio de una gran roca que está en medio del cauce, vemos esta oxidada chapa que se podría usar a modo de pasamanos para poder llegar hasta la orilla a fin de llegar a la instalación, menos mal que no la tenemos que usar.



Un gran árbol en la orilla derecha tiene un trozo de cuerda con un maillón que hace las funciones de instalación para este rápel.


David comprueba la instalación, la encuentra aceptable y monta la cuerda.


El primero en bajar este rápel de 15 metros es David.


Paco observa como va todo. Este rápel acaba en una pequeña repisa donde caben dos personas. Ahí mismo está la instalación del siguiente rápel, casi casi, están encadenados.


Y ahora es el turno de Paco.


La instalación del segundo rápel está en un árbol, nuevamente un roñoso y reconcomido cordino con un maillón. 



El rápel tiene unos 15 metros, y visto desde arriba es alucinante.



En la recepción de este segundo rápel, hemos de ir lo más a la derecha posible, ya que en la poza se forma un gran rebufo.


Continuamos el barranco con más destrepes y algún que otro tobogán hasta llegar al tercer rápel. Su instalación está a nuestra derecha, da un poco de yuyu ya que está bastante deteriorada y tenemos que apretar la tuerca del único parabolt que tiene. No entiendo como un barranco tan chulo tiene esta mierda de instalaciones.


Este rápel es un pelín delicado, ya que deberemos cruzar la vena del agua varias veces para poder llegar abajo,


Adrià es el primero en bajar, le cuesta un poco ya que el agua lleva bastante fuerza.


Antes de llegar a la poza de recepción, buscaremos una pequeña repisa a nuestra izquierda, donde nos liberaremos de la cuerda y daremos un gran salto en plancha hacia la derecha para pasar la gran seta y rebufo que forma el agua al caer.


Todos hemos baado el rápel sin problemas, al contrario, nos lo hemos pasado pipa. Ahora a recoger la cuerda y a ver que sorpresas nos depara el Riqüerna.


Otra pequeña ración de destrepes varios.


Las paredes tienen una exhuberante vegetación que hace que de vez en cuando podamos ver estos rincones mágicos.


Llegamos a un punto del barranco donde hay un posible salto, pero como no lo vemos claro, optamos por montar una cuerda en un árbol unos metros más arriba y bajar rapelando.



Adrià me cede el turno a la hora de rapelar, que majo, los experimentos primero con las ratas jejeje.


Toda esa espuma blanca es la que nos hizo dudar a la hora de saltar o no. Hicimos bien ya que no había mucha profundidad, el agua nos llegaba al pecho, si hubieramos saltado, pupita en las rodillas sí o sí.


Un tobogán que hace las delicias de Adrià.


Esta parte este llena de pequeños toboganes y algún que otro saltito, como mola.


Aquí tenemos un buen tobogán de unos 15 metros.


El agua baja con fuerza y forma espuma blanca que no deja ver donde se pisa o lo que te espera más abajo así que bajamos estos últimos destrepes con mucho cuidado.


Esto ya se acaba, que lástima.


Continuar por el cauce es prácticamente imposible, troncos y piedras dificultan mucho el paso, así que salimos del agua y seguimos por un camino que vemos a nuestra derecha.


Salimos a una pequeña construcción y un puente de madera que atraviesa el río.


Este puente nos lleva a un camino que va directo a Capdella. Si el caudal fuera muy alto, no vale la pena ir a ver el útlimo rápel, que está a unos 25 metros más abajo, lo mejor es seguir por el camino y dar por terminado el barranco.


Como somos bastante cabezones, nosotros vamos a mirar a ver si se puede bajar el último rápel.


Adrià se ancla a la precaria chapa que hay en la izquierda y se asoma a mirar.


Este rapel se empieza a bajar por la izquierda y hay que atravesar el cañonazo de agua que baja para poder el otro lado.


El gigantesco rebufo que se forma abajo se ve desde aquí arriba, fuerte no, lo siguiente.


Vamos al lado derecho a ver que tal y nos acabamos de convencer que tendremos que dejarlo para otro día, va pasado de agua, aunque por este lado se puede bajar mucho mejor que por el izquierdo.


David descubre una cuerda medio podrida que hacía las funciones de una instalación para bajarlo rapelando desde la derecha, pero la cuerda está muy deteriorada, mejor ni tocarla.


Volvemos al puente y seguimos el camino dirección a Cabdella.


Salimos al cruce que vimos en la aproximación. Nosotros por la mañana tomamos el camino de la derecha, el que va al Pont del Ruz / Taüll, el camino de la izquierda nos hubiera llevado directos al último rápel, nos lo apuntamos para otra vez que estemos por la Vall Fosca.


La estación meteorológica de TV3, desde aquí se toman las imágenes de la Vall Fosca cuando lo vemos en la tele.


Se acercan unos nubarrones desde el norte, así que esta tarde igual nos mojamos mientras hacemos el Barranc de les Forques Inferior, de momento ya podemos dar por terminado este barranco salvaje de la Vall Fosca, lástima que sus instalaciones sean tan precarias y la FEEC no se digne a invertir un poco de dinero y cambiarlas, que para algo tiene una partida presupuestaria para los barrancos.




    


Aproximación: 30 minutos
Descenso: 2 horas
Retorno: 20 minutos

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